La pedida de mano sigue siendo una tradición ineludible para cualquier pareja que se vaya a casar. Un compromiso oficial que suele sellarse  con un anillo de compromiso. Hoy hablamos sobre las claves para comprar un anillo de compromiso y acertar.

¿Qué anillo de compromiso elegir?

Aunque es el novio quien le regala el anillo a la novia, es habitual que cada vez más parejas vayan juntos a la joyería a elegirlo. Es la forma más fácil de evitar que luego a la novia no le guste.

Por necesidad, una de las cosas en las que primero hay que fijarse es el precio. Tradicionalmente los anillos de compromiso no son precisamente baratos y hay que tener en cuenta el presupuesto con el que se cuenta.

Anillos de compromiso de diamantes

Un anillo de compromiso puede ser de cualquier material que puedas imaginar. Los hay de esmeralda, topacio, rubí…. Pero lo que nunca pasa de moda y sigue siendo lo más demandado es el diamante.

Los diamantes tienen una gran carga simbólica, su dureza (son 100 veces más duros que el rubí o el zafiro, por ejemplo) hace que se conserven durante muchos años, que es lo mismo que uno espera de su matrimonio.

Los diamantes se clasifican  según cuatro criterios:

  • Corte
  • Color
  • Claridad
  • Quilates

Corte

El corte se refiere al número de caras del diamante. A mayor número de caras o facetas, más se dispersa la luz y, en consecuencia, son más bellos (y en consecuencia más caros). También es importante la simetría de las caras.

Color

Los grados de color van desde los diamantes completamente incoloros hasta los progresivamente más amarillos. En la naturaleza podemos encontrar casi todos los colores, siendo los diamantes de colores más raros los más valiosos.

Claridad

La claridad de un diamante viene dada por el número de imperfecciones que tenga. Estas imperfecciones, como manchas o inclusiones, dificultan el paso de la luz a través del diamante, oscureciéndolo y haciéndolo menos valioso.

Quilates

Un quilate equivale a 200 miligramos. De los cuatro parámetros, este es quizás el menos importante. Se prefiere un diamante pequeño pero sin defectos que un gran diamante imperfecto.

Por supuesto, un diamante perfecto queda fuera del presupuesto de la inmensa mayoría, pero sí se pueden encontrar diamantes de calidad aceptable cuyas imperfecciones solo serían vistas por los expertos en gemología.

Según los expertos, lo que mejor combina con el diamante en un anillo de compromiso es el oro blanco, que hace un gran trabajo a la hora de llamar la atención sobre la brillantez del diamante.